El aire acondicionado se ha convertido en un elemento indispensable en la gran mayoría de los hogares, y es que es, con diferencia, nuestro mejor aliado durante los veranos, e incluso durante los inviernos si tenemos la suerte de contar con una bomba de calor reversible. A día de hoy, no son pocas las viviendas que incluyen el aire acondicionado de serie, especialmente si alquilas un apartamento. Los caseros suelen contar con un aire acondicionado para incrementar el confort de las casas, y es que no cabe duda de que este tipo de ventajas puede suponer todo un beneficio para el arrendatario. Sea como fuere, raro será que tengamos que instalar un aire acondicionado por nuestra cuenta, pero hay quien prefiere hacerlo así. Si no dispones de un aire acondicionado en casa, sabrás que existen opciones que no precisan de instalación, como el aire acondicionado portátil, pero si estás buscando un aire acondicionado de posición fija porque te resulta mucho más cómodo, en este artículo te explico cómo se instala un aire acondicionado.

Cómo instalar un aire acondicionado paso a paso

Si eres todo un manitas, es probable que la instalación de un aire acondicionado te suponga un reto y te apetezca hacerlo, pero si no es tu caso, mi consejo siempre es consultar con un técnico especialista, puesto que son ellos los expertos en la materia. Instalar un aire acondicionado no es complicado, pero sí puede resultar tedioso y es importante seguir bien todos los pasos, de ahí que sea recomendable contar con la ayuda de un especialista.

Lo primero que tienes que hacer es asegurarte de que no hay cables ni tuberías en la parte de la pared en la que has decidido colocar la parte interna. Sírvete de un detector de cables, puesto que estos aparatos suelen ser muy precisos y pueden salvarte de más de una desgracia.

Una vez has comprobado que no hay impedimentos, coloca el soporte sobre la pared, nivela y marca los puntos de fijación con un lápiz, para crear así la guía y saber dónde debes perforar.

Cuando ya hayas perforado los agujeros, introduce los tacos de expansión y fija la placa con ayuda de un taladro. A continuación, deberás hacer un orificio pasante junto al soporte para sacar los tubos de conexión, y basta con marcarlo con un lápiz empleando el tubo como plantilla. Hacemos el agujero, lo rematamos con martillo y cincel para limpiar el interior, e introducimos un tubo de PVC igual de grueso que la pared. Esto se realiza para canalizar los tubos y el cable eléctrico al exterior con mayor facilidad.

Ayudándote de un martillo, introduce los tacos de expansión y fija la placa a la pared con los tirafondos que vendrán incluidos en el producto.

Ahora toca instalar la parte exterior del aire acondicionado. Lo primero que has de hacer es colocar una canaleta en la fachada para cubrir los cables. Una vez hecho esto, tendremos que realizar unas prolongaciones para unir los tubos al aparato externo. Cuando ya estén hechas, tendrás que hacer un sifón en el tubo de aspiración para que el líquido no retorne, y para ello utilizarás la herramienta tuercetubos. Después, enróscalo al conducto de gas apretando todo lo que puedas la tuerca. Cuando ya estén colocados los empalmes de los tubos, protégelos de los cambios climáticos con una manguera aislante. Esta es una de las partes más sencillas.

A continuación, introduce el cable eléctrico y los tubos en la canaleta que has preparado con anterioridad. Para realizar los empalmes de los tubos de la parte exterior, atornilla la tuerca al máximo posible para garantizar la seguridad. La parte más importante es realizar las conexiones eléctricas, y basta con introducir cada polo en su borne. Lo último que has de hacer es vaciar los tubos de aire, para que el líquido refrigerante pueda fluir sin problema, y sellar el tubo con espuma de poliuretano, evitando así futuras filtraciones.

Lo único que te queda por hacer es utilizarlo, comprobar que todo funciona correctamente, y disfrutar de un verano mucho más fresco y agradable.