A la hora de disponer nuestra cocina es de vital importancia tomar determinadas decisiones. Hay quien se limita a pensar en lo estético, y eso no es malo, pero lo cierto es que el abanico de posibilidades que se abre ante nosotros puede ofrecernos mucho más que belleza. Si tenemos que equipar nuestra cocina, evidentemente es importante tener presente qué es lo que nos gusta y en qué ambiente nos vamos a sentir más cómodos, puesto que es una parte crucial de nuestro hogar, pero también tenemos que tener presentes la practicidad y las ventajas que pueden aportarnos determinados elementos frente a otros.

Cocinar es algo básico, pero se ha convertido también en una actividad terapéutica para muchos. Lo cierto es que, te guste o no cocinar, es algo que vas a tener que hacer necesariamente, y lo mejor que puedes hacer es preparar tu cocina para que sea lo más práctica posible con respecto a este arte. Además, si eres todo un cocinitas sabrás de sobra que hay aspectos que debes cuidar especialmente, ya que mejoran la calidad de vida y también la experiencia de cocinar. Sin ir más lejos, los equipos de purificación se han convertido en algo cuya decisión no puedes dejar al azar, puesto que de ellos dependerá parte de tu calidad de vida. Dentro de catálogo encontrarás múltiples opciones, siendo las más comunes la campana o el extractor.

Lo que diferencia principalmente las campanas de los extractores son tres factores: el precio, el tamaño y la funcionalidad. Tendrás que tenerlos muy en cuenta a la hora de escoger el tuyo, pero si el problema radica en que no tienes muy claro en qué se diferencia, en este artículo te voy a presentar los pros y los contras tanto de las campanas como de los extractores.

Ventajas y desventajas de las campanas y de los extractores

Hoy por hoy, la opción por la que se decantan más personas es la campana. Lo cierto es que como elemento decorativo suma mucho a la cocina, ya que es llamativo y puede resultar muy elegante. Optar por la instalación de una campana en la cocina te permitirá filtrar el aire y, con él, los aromas que hay mientras cocinas. Esto significa que puedes cocinar con total tranquilidad sin temor a que los olores se queden en el ambiente. Otros equipos de depuración se limitan a aspirar el aire y a procesarlo, para a continuación expulsarlo de nuevo en la habitación. Las campanas lo expulsan hacia el exterior, ya que cuentan con una chimenea.

Gracias a su diseño pueden situarse tanto en la pared como en islas, por lo que si quieres usarlo como plus decorativo es una alternativa que te lo pone muy fácil. Carece de filtros, lo que hace que su limpieza sea más rápida y sencilla. Ahora bien, ten en cuenta que es probable que precises de un permiso especial para poder instalar una campana, ya que cuenta con un elemento exterior que tendrá que ir necesariamente en la fachada. Al fin y al cabo, se trata de una chimenea, y es preciso contar con ella porque de lo contrario la campana no podría expulsar el aire. Además, son más caras que otros equipos de purificación, como el extractor mismo, y si tienes un piso pequeño o tu cocina no es demasiado grande puede no ser la opción más acertada, ya que ocupan bastante espacio.

Por otro lado, los extractores son mucho más cómodos para situarlo en espacios reducidos, ya que se adaptan a la perfección al espacio asignado. Consume muy poco, y además es bastante barato, por lo que en cuestiones de precio supone una opción mucho más pragmática. Su principal funcionamiento es que, en lugar de limitarse a depurar el aire de la cocina, permite introducir en el espacio interior el aire fresco del exterior a través de sus tuberías, lo que renueva mucho mejor el aire y evita que se vicie.

Su principal desventaja, desde mi punto de vista, es que no filtra la grasa, por lo que requiere un mantenimiento muy elevado. Es necesario limpiar los filtros con frecuencia para evitar que se acumule en ellos la suciedad y la grasa, ya que eso implicaría disminuir notoriamente la eficiencia del extractor. Puede resultar un poco más engorroso en lo que respecta a estar pendiente de él, pero también puede resultar más barato y adecuado para según qué propósitos.

En definitiva, ambas opciones tienen ventajas muy claras, pero dependerá de lo que estés buscando y de qué alternativa se adapta más a tus necesidades. Si dispones de una cocina amplia y cuentas con el permiso para construir una chimenea, es muy probable que la campa sea una opción mucho más inteligente; pero si vives en un piso y quieres aprovechar al máximo el espacio de tu cocina, lo mejor es recurrir a un extractor, aunque precise de un mantenimiento mayor. Si también tienes presente tu presupuesto, no puedes fallar.